RSS Feed

Posts Tagged ‘Sexo en Nueva York’

  1. Más allá de los sueños

    octubre 23, 2012 by Ana López Guzmán

    Hoy me enfrento de nuevo al “papel” en blanco. Durante mucho tiempo no he podido escribir. Lo que hasta hoy había sido mi vía de expresión estaba totalmente bloqueada. Pero han ocurrido demasiadas cosas y tengo que soltarlas de algún modo. Creo que este es el momento, aunque no sé si ésta es la manera.

    Robin Williams en 'Más allá de los sueños'

    Robin Williams en ‘Más allá de los sueños’

    El otro día recordaba una escena maravillosa de la película ‘Más allá de los sueños’ (Vincent War, 1998), protagonizada por Robin Williams. Es una peli muy triste, ya que muere hasta el apuntador, pero a mí me ha hecho reflexionar muchas veces.

    Cuando a Williams le llega su hora, empieza su nueva vida en el cielo, que para él es un cuadro de muchos colores. Poco a poco va conociendo gente, rencontrándose con personas que había perdido… Hasta que descubre que su mujer también está en el más allá, pero no en un cielo, precisamente.

    Entonces él no para hasta encontrarla, a pesar de los peligros que conlleva llegar hasta ella. Cuando lo hace, está fuera de sí. Se podría decir que no es ella. Es una mujer que se culpa de todo lo que perdió en vida y se está castigando por ello. Ni siquiera recuerda a su marido, al que tanto amaba.

    Entonces él se acerca y dice:

    – Te pido perdón por las cosas que no te di (…). Sólo quería envejecer a tu lado para que pudiéramos ver cómo nos arrugamos… Hacerlo en el lago de nuestro cuadro. Ese era nuestro cielo. Se echan de menos muchas cosas. Libros, besos… Discusiones… ¡Las hemos tenido buenas…! Gracias por eso… Gracias por cada detalle (…). Gracias por ser alguien de quien siempre he estado orgulloso. Por tu coraje. Por tu dulzura. Por lo guapa que has sido. Porque siempre quería acariciarte. Dios, eras mi vida. Te pido perdón por las veces que te he fallado. En especial por esta…

    Más adelante él vuelve y dice:

    –  Estaremos juntos, donde pertenecemos (…). Te perdono a ti. Te perdono porque eres tan maravillosa que un hombre preferiría el infierno al cielo sólo por estar contigo.

    Cuando una persona te ama es capaz de todo. Lucha por ti. Creo que ese es el amor verdadero. Ese por el que se es capaz de ir hasta el mismísimo infierno. Esta es la escena, por si queréis verla completa:

    Imagen de previsualización de YouTube

    Ahora me siento como cuando en ‘Sexo en Nueva York’ (la película, Michael Patrick King, 2008) Carrie, tras ser plantada por Big en el altar, pregunta a sus amigas:

    –         ¿Volveré a reír?

    –         Claro.

    –         ¿Cuándo?

    –         Cuando algo tenga mucha, mucha gracia.

    Me miro en el espejo y me siento como ella. Totalmente abatida. Hay peleas que te dejan sin fuerza ni aliento. Es como si te arrastrases por un camino en un bosque y te fueras arañando con todas las ramas, te golpearas con todas las piedras… Y aún así tuvieras que seguir avanzando.

    En clase de patinaje, mi profesora nos enseña a caer. Nos dice cómo tenemos que poner las manos para no hacernos daño, incluso con las protecciones. En la vida no es tan fácil. Pero me siento como aquel primer día con los patines. Yo me caía y no tenía ni idea de cómo levantarme. Lo intentaba y me resbalaba. Pero había una mano que me ayudaba a ponerme de pie de nuevo. Fue un día que nunca olvidaré.

    Escena de la película 'Más allá de los sueños'

    Escena de la película ‘Más allá de los sueños’

    Ahora es igual, sólo que tengo que levantarme yo sola y, la verdad, es muy difícil. Llevo una mochila de recuerdos y algunos pesan mucho. Muchísimo. Hoy hablé con Maxi, un antiguo jefe. Maxi me dijo: “Quédate con las cosas buenas y olvida las malas para poder desear a los demás una felicidad absoluta y sincera, y nunca mires atrás”.

    Me recordó a esta otra escena de ‘Come, reza, ama’ (Ryan Murphy, 2010) de la que ya os he hablado. Os pongo sólo lo que dice el hombre al que Julia Roberts conoce en la India:

    –         Sé que te sientes fatal. Tu vida está cambiando y eso no es malo. Estás en el sitio ideal rodeada de espiritualidad. Vaya cosa, te has enamorado, ¿y qué? Mándale un poco de luz y amor cada vez que pienses en él y déjalo así. Si pudieras despejar todo ese espacio que ocupas en tu mente al obsesionarte con ese tío dejarías un vacío. Un vacío con una puerta. ¿Y sabes qué haría el Universo? Se colaría. ¡Dios! ¡Se colaría! Y te llenaría de más amor del que jamás podrás anhelar… Carrillos, creo que algún día tendrás la capacidad de amar al mundo entero.

    Aquí os dejo la escena completa:

    Imagen de previsualización de YouTube

    Y para despedirme, una canción de Rubén Pozo. Se llama ‘Ozono’. Tal vez lo que yo necesite sea oxígeno.

    A veces busco respuestas
    mirando al cielo aburrido
    ese manojo de estrellas
    y de ozono en un revoltijo

    A ver qué pasa si aflojo
    a ver qué pasa si tiro
    a ver qué pasa si corto
    y después ato con un hilo

    A ver qué pasa con tú y yo
    a ver qué pasa con los dos
    a ver qué pasa con todo, me digo

    No tengo nada entre manos
    tan sólo el suelo que piso
    y un verso desordenado
    que de pronto encuentra su sitio

    A ver qué pasa con tú y yo
    a ver qué pasa con los dos
    a ver qué pasa con todo, me digo

    A ver si rueda la bola
    a ver si prende el incienso
    a veces subo a la roca
    a solas con mi pensamiento

    A ver qué pasa con tú y yo
    a ver qué pasa con los dos
    a ver qué pasa con todo, ¡qué lío!


  2. Hasta que te encuentre

    septiembre 13, 2012 by Ana López Guzmán

    Hoy no es un día cualquiera. Hoy hace mucho tiempo ocurrió algo. Un momento muy especial, de esos mágicos que convierten en inolvidables a las personas con quienes los vives. Sin embargo, hoy su sabor es agridulce porque se ha visto empañado por una serie de sucesos que lo han puesto todo patas arriba.

    Escena de 'Cuando te encuentre'

    Escena de 'Cuando te encuentre'

    Ayer estuve viendo ‘Cuando te encuentre’ (Scott Hicks, 2012). Una película en la que un marine (Zac Efron) encuentra una fotografía que le salva de la muerte, o así lo interpreta. Él no para hasta que encuentra a la mujer que aparece en la imagen (Taylor Schilling). Cuando la tiene delante no encuentra las palabras. Quiere contarla qué es lo que le ha conducido hasta ella, pero no puede.

    ¿Cuántas veces te ha pasado? Sientes un montón de cosas dentro. Tienes un millón de pensamientos en tu cabeza, pero no consigues expresarlos. Y cuando eso ocurre te devora por dentro. Es una sensación muy angustiosa. Algunos consiguen sacar todo eso en forma de canciones, de obras de arte… Yo hago fotos. Escribo. Intento hablar a través de las películas, pero ahora no encuentro la adecuada. Se me vienen tantas a la cabeza…

    ‘Las muñecas rusas’, ‘Olvídate de mí’, ‘Cuando Harry encontró a Sally’… Pero ya os he hablado de ellas durante todo este tiempo. Ahora se trata de otra cosa. Se trata de construir un final diferente, pero el guionista se ha esfumado y no hay actores, no hay un director que nos diga dónde ponernos ni qué debemos decir. No hay un productor que nos facilite los medios que necesitamos.

    Se me viene a la mente ‘Sweet Home Alabama’ (Andy Tennant, 2002). En ella, una joven encarnada por Reese Witherspoon abandona su pueblo para labrarse una vida completamente diferente en Nueva York. Y lo consigue. Tiene un trabajo genial, una imagen de mujer segura y confiada y está prometida con el hijo de la alcaldesa de la ciudad (Patrick Dempsey). Pero hay algo que la impide avanzar. Un matrimonio en su pueblo natal que nunca zanjó (a su ex le da vida Josh Lucas). Así regresa a casa, pero entonces se encuentra con su pasado y descubre que a veces es necesario recordar quién fuiste para saber quién quieres llegar a ser.

    Reese Witherspoon en 'Sweet Home Alabama'

    Reese Witherspoon en 'Sweet Home Alabama'

    Y entonces te das cuenta de las cosas que hiciste mal. Piensas: “Si pudiera volver atrás…”, pero no puedes. En momentos como esos siempre hay alguien más mayor que tú que te dice: “Cuando llegues a mi edad te darás cuenta del tiempo que perdiste haciendo esto/pensando esto/sintiendo esto”. Y lo peor es que no te hace falta llegar a viejo, es que a veces sabes que vas mal, pero no tomas cartas en el asunto porque es más fácil dejarse llevar. Somos cobardes. Tenemos miedo y el miedo nos frena.

    Recuerdo cuando cada Nochevieja escribimos tres deseos en un papel rojo. Sólo ponemos: “Salud, dinero y amor”. Pero cada uno lo pone en el orden que quiere. Yo recuerdo que antes escribía la salud en último lugar y en vez de dinero escribía “suerte”. Pero hace tiempo me di cuenta de que si no tienes salud es muy, muy difícil ser feliz. Por eso cuando no estás bien y los problemas se hacen físicos tienes que hacer algo por cambiar la situación porque estás jugando con fuego y es un juego demasiado peligroso.

    Entonces vuelvo a aquel martes y 13. Sí, porque ese día también era martes. Ahora pienso que es incluso paradójico, pero me da igual. Hay cosas que jamás olvidaría. Recuerdos que siempre me llevaré allá donde vaya. Recuerdo cuando en ‘Sexo en Nueva York’ Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker) decía que deseaba llamar a Big, pero que los primeros capítulos de su relación impedían que lo hiciera. ¿Por qué nos cuesta tanto tomar decisiones?

    Supongo que porque a veces esas decisiones hacen daño a otros. Porque no tenemos garantías. Porque no queremos equivocarnos. Porque tenemos miedo al fracaso. Porque nos regodeamos en el placer del dolor, cuando sería mucho más fácil hacerlo de cualquier otra manera. Ser feliz está de nuestra mano. Sólo tenemos que reunir el valor para tomar el control de nuestra propia vida.


© Zoom Ediciones, S. L. | Todos los derechos reservados