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Posts Tagged ‘Mil ramos de rosas’

  1. Sin ventanas mágicas

    noviembre 8, 2011 by Ana López Guzmán

    Medea y yo nos conocimos en nuestro primer día de Universidad. Las dos estábamos perdidísimas buscando sin éxito el escondido edificio 17, que más tarde se convertiría en un lugar donde compartiríamos miles de anécdotas. Entonces no lo sabíamos. Y entonces también las cosas eran muy diferentes, incluso nosotras.

    Si las despedidas duelen, duelen más cuando sabes que tardarás en volver a ver a la persona de la que te estás alejando. Por eso nunca digo adiós. Yo soy más de hasta luego y quien me conoce lo sabe. Por eso mi hasta luego del domingo, cuando dejamos a Medea en el control de la T4 de Barajas, fue un poco triste. Volvía a despedirme de mi Amiga (con mayúsculas).

    Son muchas las películas que asocio a Medea, bien porque las hemos comentado, destripado o puesto del revés, bien porque de alguna manera me recuerdan a ella. Pero hoy quiero hablar de dos en concreto, que no sé si ella habrá visto, pero que se han pasado por mi memoria después de pasar de nuevo el fin de semana juntas.

    Una de ellas es ’28 días’ (Betty Thomas). La protagonista es Sandra Bullock quien, tras estrellar un coche el día de la boda de su hermana, ingresa en un centro de desintoxicación. Su psicólogo (si mal no recuerdo) le da un consejo que decía algo parecido a lo siguiente: “Cómprate una planta. Si al año sobrevive, cómprate una mascota. Si al año sobrevive, tal vez estés preparado para cuidar de otra persona”.

    Le recordé esta escena a mi amiga cuando llegamos a casa después de pasar una hora perdidas al volante (conducía yo, claro). No porque fuera borracha, como Sandra Bullock en esa peli, sino porque creo que no es tan fácil cuidar de alguien. Es como decía Shakira en aquella canción: “Siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de dos empezar por uno mismo”. Si no sabes cuidar de ti, ¿cómo vas a cuidar de otro?

    Medea tiene una habitación verde llena de plantas, aunque no sé si las regará ella. También tiene un gatito llamado Gizmo. Y sinceramente, creo que podría comerse el mundo entero. Está preparada para cuidar de quien sea. Medea era la amiga que me cuidaba a mí cuando me dijo que se volvía a Gijón. Por eso llevé tan mal su marcha. Sin embargo todos tienen que seguir su camino. Y yo tuve que dejar que ella continuase con el suyo (¡qué remedio!).

    La otra película que he recordado estos días es ‘Mil ramos de rosas’  (Michael Goldenberg). En esta ocasión el protagonista es el dueño de una floristería interpretado por Christian Slater. Al personaje le gusta pasear por la noche. Mirar las ventanas y preguntarse qué estará haciendo la gente. Cómo serán sus vidas. Con qué estarán soñando (esto último creo que me lo estoy inventando, pero no veo esa peli desde hace más de diez años).  Un buen día, descubre una ventana que está abierta y ve a una mujer llorando. Esa imagen le invade de tristeza y desea que las lágrimas desaparezcan. De ahí los ramos de rosas.

    Si yo pudiera de alguna manera ver por una ventana a mi Amiga, me aseguraría de que siempre estuviera bien. Que se riera a carcajadas, como tanto nos gusta, y dejar que incluso alguna lagrimita se escapara, pero de las buenas.

    Ahora me voy a dar un paseo. Imagino que la mayoría de las ventanas estarán encendidas. Y como de momento no tengo el poder de ver cómo está ella a través de una ventana mágica, haré uso del teléfono. Menos es nada, ¿no?


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