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Posts Tagged ‘La máquina del tiempo’

  1. Viajar en el tiempo

    noviembre 2, 2011 by Ana López Guzmán

    Podría contar mi vida enlazando casualidades. Así empezaba la película ‘Los amantes del Círculo Polar’ (Julio Médem). Y porque precisamente fue una lista de casualidades las que me condujeron a estudiar Periodismo, a tener los amigos y el novio que tengo, o a trabajar en Cuore, he querido empezar este blog utilizando esta frase. Me llamo Ana López y también podría contar mi vida utilizando escenas de películas que me han marcado desde que era una cría, pero eso es algo que te iré explicando poco a poco.

    Anoche regresé a Madrid después de pasar el puente viendo pelis de miedo en Gandía (es lo que tiene Halloween). Según sacamos las maletas del coche, fui derecha a casa de mis padres. Les propuse ver algo en la tele y mi padre empezó a ofrecerme posibles candidatas para culminar mis minivacaciones. La elegida fue ‘La máquina del tiempo’ (Simon Wells). Era perfecto: nada de puñales, sangre, mordiscos, fantasmas ni fenómenos paranormales. Y mira que mi género preferido es el de terror, pero todo tiene un límite.

    La cinta hizo que me planteara la misma pregunta que el protagonista, el físico Alexander Hartdegen (Guy Pearce): ¿por qué no podemos cambiar el pasado? Seguro que más de una vez has pensado: “Si volviera a aquel momento no me quedaría callado y diría esto o aquello”. Entonces, si tuvieras una máquina que te permitiera retroceder a otras épocas, ¿intentarías cambiar algo de tu vida? ¿Impedirías que algún acontecimiento ocurriese? Él llega a una conclusión: el destino está marcado y por mucho que lo intentes, el final siempre será el mismo, aunque cojas rutas distintas o luches por cambiar pequeñas variantes. Resignado, el científico elige otra opción: viajar al futuro. ¿Quién sabe? Tal vez resulte más alentador.

    No te voy a contar cómo acaba la película, pero sí te diré que en ese momento un montón de preguntas bombardearon mi mente. Y es que quién no se ha preguntado alguna vez cómo será su vida dentro de diez, veinte o cincuenta años. Somos curiosos. Queremos saber. Sin embargo, otra parte de nosotros prefiere dejar el mundo como está y no tener información extra. Además, ¿no dicen siempre que el destino está escrito?

    Por eso, si una máquina del tiempo cayera en mis manos te aseguro que no cambiaría nada. Sí, ya sé que eso siempre suena bien, pero soy (para bien o para mal) la consecuencia de todo lo que he vivido. Y tú también. Sí que me gustaría evitar el sufrimiento de otras personas a las que quiero, pero he aprendido mucho de todo aquel que se ha cruzado por mi camino. Al fin y al cabo, la vida es un continuo aprendizaje y yo soy de las que creen que hasta la persona más aburrida o la experiencia más dura tienen algo que aportarte, que todo ocurre por algo.

    Ahora bien, ¿reaccionaría igual si pudiera viajar al futuro? ¿Y si pudiera ver qué será de mí? La verdad, prefiero que la vida me sorprenda. Estoy segura de que podré hacer frente a lo que venga porque como dice el manifiesto de Dolores Promesas: “Puedo prometer y prometo que no habrá más dolores en mi vida”. Creo que lo más productivo será centrarme en el presente y no volver a mirar al pasado. Eso sólo nos convertiría en estatuas de sal. ¿Y quién querría eso? Te aseguro que yo no.


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