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  1. Un universo de series para ver este otoño

    octubre 23, 2015 by Ana López Guzmán

    En un momento en el que todos veis ‘Juego de tronos’, ‘House of cards’ o ‘True detective’, voy a hablar de otras series que a lo mejor no son tan seguidas como éstas, pero a mí me han enganchado por una cosa o por otra. Ya sabéis que siempre le busco tres pies al gato o la forma de aprender algo de cada cosa que veo en la pantalla grande o en la pequeña que pueda aplicar a mi vida personal… Pues a ello voy y así entenderéis por qué cada noche me planteo la misma pregunta: ¿Hoy qué vemos?

    1. Empezaré por ‘Arrow’. Voy por la cuarta temporada, que se está emitiendo ahora. Empecé a verla por recomendación de mi madre. “Es sobre un justiciero con muy mala leche, pero el chico tiene sus motivos”, me decía. En fin, ¿quién no tiene una black list? Ya en el instituto jugaba con mi amiga Beatriz al: “Si pudieras desterrar a tres personas de tu vida, ¿quiénes serían?”. Y eso que me tengo por una persona tranquila y civilizada. Lo cierto es que yo nunca cogí un arco y me puse a tirar flechas a nadie, pero me hubiera gustado, así que no soy tan diferente a Oliver Queen, ¿no?… Según avanza la serie, va cambiando su causa, que no está mal. Si tú también le has fallado a esta ciudad (se me pone la piel de gallina cada vez que dice esa frase), échale un vistazo.

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    2. De ‘Arrow’ nació el spin-off ‘The Flash’. ¿Qué deciros? Me encanta Barry. Es como Peter Parker, te inspira ternura porque es un chico normal con un don especial: corre más rápido que nadie. Al principio yo me preguntaba cómo iba a ayudar a tanta gente simplemente por ser rápido, pero puede incluso detener un tsunami si se lo propone…  Y entre que salva a unos y otros tiene tiempo para ir descifrando cabos sueltos de su pasado. Personalmente opino que está enamorado de una petarda y que le iría mucho mejor con Felicity (de ‘Arrow’), pero Felicity ya está cogida, como le advierte Oliver Queen a Barry… ¡Ay, l’amore! ¡Cómo gustan los triángulos amorosos en las series!

    3. Y hablando de triángulos, mi favorito es el de ‘Crónicas Vampíricas’. Esta me la recomendaba mi amiga Berta: “¡Cómo puedes vivir sin verla!”, me reñía. Y mira por dónde tenía razón… Va por la séptima temporada. Yo me las he visto todas este año del tirón. Ya sabes, uno de esos momentos en los que te das cuenta de que estás enganchado porque puedes verte cinco episodios seguidos, pero quieres más y más… Mis personajes favoritos son Damon y Caroline, que no son pareja, y espero que no lo sean nunca. Damon es hermano de Stefan, y ambos están enamorados de Elena durante muchas temporadas. Y ella se debate constantemente entre uno y otro hasta que al final se decide… No os diré por quién por si os decidís a verla desde el primer capítulo como hice yo.

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    4. La última en llegar a mi salón ha sido ‘Suits’. Me gusta porque no es la típica serie de abogados. Ves la evolución de los personajes y te toca la fibra sensible. Como sólo llevo seis episodios no puedo contar mucho más, salvo que uno de los protas salía en una peli de la que os hablé hace un tiempo, ‘¡Porque lo digo yo!’ (Michael Lehmann, 2007). Su personaje era completamente distinto al de la serie, pero ambos me encantan.

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    5. Cuando te pasas meses escuchando hablar a tus compañeras de quién es A, al final te pica la curiosidad y terminas viendo ‘Pequeñas mentirosas’ (gracias de nuevo a Berta y también a Pau). ¿Lo malo? Es una de esas series que deseas que terminen de una vez para descubrir quién es el malo, pero a la vez que no quieres que se acabe nunca… Mi favorita es Hannah. También tuvo su spin-off, ‘Ravenswood’, que protagonizó precisamente Caleb, el novio de Hannah, pero tras la primera temporada se canceló.

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    6. ¿Te has planteado alguna vez qué pasaría si de pronto todos los animales tomaran conciencia y empezaran a vengarse de los humanos con el propósito de exterminarlos? Pues es lo que ocurre en la serie ‘Zoo’. Advertencia: no querrás ir a un safari, ni al zoológico nunca más. A James Wolk, que interpreta a Jackson Oz alias ‘Rafiki’, le vimos en ‘The crazy ones’, una comedia sobre publicistas que protagonizaban mi querida Sarah Michelle Gellar (‘Buffy cazavampiros’) junto al gran Robin Williams, que en paz descanse :(

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    7. Y ya que hablamos de animales, me he planteado muchas veces qué pasaría si ellos también se convirtieran en zombies en ‘The walking dead’. Pero de momento, parece que sólo corren peligro los humanos. Para mí, el mejor es Daryl, que puede ir tranquilamente en moto sin que los zombies le tosan. ¡Qué tío más grande! Reconozco que esta serie me ha hecho plantearme muchas cosas. Cada vez que me doy una ducha, pienso en lo afortunada que soy, jeje… Y también estoy montando mi kit de supervivencia zombie (por si acaso). Le pedí a Nacho que me regalara una katana por nuestro aniversario, pero no lo hizo… Ya se lamentará si nos encontramos a algún caminante en el descansillo…

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    8. ‘Fear the walking dead’ muestra cómo empezó todo este rollo de los muertos vivientes, desde la perspectiva de una familia. Todavía no sé si me gusta o no… Es extraño. En parte, no soporto a ninguno de sus personajes porque a veces parecen idiotas. ¡Cómo puedes no asumir lo que estás viendo delante de tus narices! Aunque bueno, supongo que eso nos puede pasar con otras realidades que nos dan de golpe en la cara… En fin, que aún así la he visto y la seguiré viendo si hacen una segunda temporada, cosa que no he investigado por ahora. ¿Alguien lo sabe?

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    9. Con ‘Orange is the new black’ tengo un dilema… Me gusta, pero últimamente me aburre. La última temporada es muy floja comparada con las anteriores y a veces no me importaría que se llevaran a Pipper a ‘The walking dead’. Para mí lo mejor de esta serie es conocer la historia de cada personaje (¡de todos! Hasta del que pensabas que no era interesante), como hacían en ‘Lost’. Me gusta saber qué llevó a todas a estar en prisión o por qué se comportan de una manera o de otra.

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    10. Uy, pensaba escribir sólo sobre diez… ¿Y ahora cuál elijo? Mmmmmm… Ya sabéis que ‘Big Bang Theory’ y ‘Modern Family’ son geniales. Venga, voy a poner 11 para poder hablaros de ‘Scandal’. Kerry Washington tiene un don para que toda mujer que ve esta serie (al menos las que yo conozco) deseen en algún momento ser Olivia Pope, ya no sólo por su armario, sino por su decisión y seguridad en sí misma, que ya la quisiera yo… De nuevo triángulos amorosos y mil enredos políticos  de todo tipo que Olive tiene que resolver con su equipo. Tony Goldwyn, quien hiciera del malvado amigo de Sam en ‘Ghost’, da vida al Presidente de los Estados Unidos. Empezarás a quitarte el odio que despertaba en la película y te encantará, aunque no tanto como a Olivia Pope…

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    11. La última serie de la que os voy a hablar es… Tachán, tachán… ¡‘Teen wolf’! ¿Por qué? Pues porque uno de los protas es Dylan O’Brien, que es también el protagonista de la trilogía ‘El corredor del laberinto’ (la segunda parte, ‘Las pruebas’, la podéis ver todavía en cines). Ya sólo por su interpretación, que le ha llevado a ganarse premios sin ser el protagonista principal, merece la pena verla. Es una de esas series de adolescentes donde al principio sólo uno tenía un poder y al final todos acaban siendo algo especiales. Si te gustan las series adolescentes, como es mi caso (y no me avergüenzo de ello), ¡tienes que verla! PD. O’Brien es el segundo en la foto.

    TEEN WOLF

    En fin, peliculistas, espero que os haya gustado mi listado. Sé que muchos lo criticaréis, pero me da igual, porque es lo que me gusta a mí y para gustos los colores, ¿no? También se aceptan recomendaciones y comentarios varios. Total, opinar es gratis, y de eso en esta vida, poco hay…

    ¡Sed buenos!


  2. Quién soy VS quién quiero llegar a ser

    enero 4, 2015 by Ana López Guzmán

    Es inevitable empezar el año sin propósitos. Te sorprendería descubrir mi lista. No hay cosas como apuntarse al gimnasio o dejar de fumar, porque considero que ya hago bastante ejercicio y además, no fumo. Pero si hay algo que me gusta en esta vida es escribir, así que me he propuesto hacerlo con más frecuencia y no teneros tan abandonados como el año pasado.

    El 2015 apunta maneras. Siempre tuve grandes expectativas respecto a este año, ya que es al que Marty McFly viajaba en su DeLorean en ‘Regreso al futuro II’ (Robert Zemeckis, 1989), una peli que todos recordamos y que hoy podemos comparar con la actualidad: ni patines ni coches que vuelan, ni ropa autoajustable o que se seque sola, pero gracias a Dios tampoco llevamos sus modelitos…

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    Sin embargo, hemos conseguido muchas cosas, ¿verdad? No se trata solo de ver lo que quieres llegar a ser. También es conveniente pararse a pensar en nuestros logros. A lo mejor de primeras piensas: “¿Y qué he conseguido yo?”. No te deprimas y dedícate un tiempo a pensar en ello.

    Hace unos años, un psicólogo me dijo que un ejercicio positivo para cualquier persona era elaborar una lista con las cien cosas que has hecho de las que te sientes orgulloso y otras cien que quisieras hacer. Me pareció interesante y lo hice. A veces me bloqueaba pensando y otras empezaba a escribir como una loca. Me dijo que tuviera esa lista cerca de la cama, para que pudiera verla cada noche que me acostara estando de bajón: así me recordaría todo lo que había hecho bien y me motivaría a mí misma, viendo quién soy y en quién quiero llegar a ser.

    KERRY WASHINGTONSoy adicta a las series. A veces pienso que tengo un problema, ya que me engancho con gran facilidad y no paro hasta que veo del primer al último episodio. Pues bien, últimamente he descubierto muchos personajes que me han conquistado: mujeres poderosas o que luchan por serlo, desde Olivia Pope (Kerry Washington) de ‘Scandal’ (cien por cien recomendable) a las justicieras de ‘Arrow’ o la mente fría de Blair Waldorf en ‘Gossip Girl’ (sé que terminó hace tiempo, pero yo la he visto este año, ¿qué le voy a hacer?).

    Cuando analizo a esas mujeres, no sé por qué pero me animo a probarme. Me gusta vivir teniendo siempre una ilusión, pero es mucho mejor cuando esa ilusión se materializa. Eso me hace sentir plena y hace que tenga ganas de seguir conociendo un poquito más el mundo, pero también a mí misma.

    Hace unos meses, una mujer que me ha marcado mucho me dijo que no tuviera miedo a volar, que solo me faltaba un empujón para ser la crack que podía llegar a ser. Creo que todos podemos serlo, pero tenemos que cargarnos de energía y no tener miedo al fracaso. Como mucho, respeto. Yo me he puesto manos a la obra. Y tú, ¿te apuntas?


  3. ¿Pueden los hombres y las mujeres ser amigos?

    mayo 11, 2013 by Ana López Guzmán

    Ay, ¡el eterno debate! Ellas suelen decir que sí, que por supuesto, que por qué no iba a ser eso posible. Pero luego vienen las típicas preguntas: “Vale, sí, es tu amigo, pero… ¿Está enamorado de ti? ¿Has tenido alguna vez algo con él? ¿Habéis hablado de cómo sería vuestra relación si fueseis algo más?”. Entonces es cuando su firme respuesta se convierte en un mar de dudas. Ellos lo tienen bastante más claro. La respuesta es simple y llanamente “no”. Si hay alguien que lo explica bien, es Billy Crystal en ‘Cuando Harry encontró a Sally’ (Rob Reiner, 1989).

    Billy Crystal y Meg Ryan en 'Cuando Harry encontró a Sally' (1989)

    Os pongo un poco en antecedentes antes de que veáis el vídeo. Harry se define como un hombre pesimista porque cuando empieza un libro siempre lee la última página por si se muere. El día que conoce a Sally (Meg Ryan), que es más bien todo lo contrario a él, van a hacer un viaje juntos hasta Nueva York para ahorrar gasolina. Este es uno de los diálogos que mantienen en el coche (y para mí, uno de los mejores del cine):

    –          Por supuesto, te darás cuenta de que tú y yo jamás podremos ser amigos…

    –          ¿Por qué no?

    –          Quiero decir que los hombres y las mujeres no pueden ser amigos porque siempre se interpone la parte sexual

    –          Estás equivocado, yo tengo muchos amigos varones y para nosotros el sexo no interfiere para nada.

    –          No es cierto

    –          Sí es cierto

    –          Sólo tú crees que es así

    –          ¿Insinúas que quiero acostarme con todos mis amigos sin siquiera saberlo?

    –          Lo que insinúo es que todos ellos quieren acostarse contigo

    –          No es cierto

    –          Sí es cierto

    –          No es cierto

    –          Sí es cierto

    –          ¿Y tú cómo lo sabes?

    –          Porque un hombre jamás podría ser amigo de una mujer a la que encuentre atractiva. Siempre quiere acostarse con ella

    –          O sea que según tú, un hombre sólo puede ser amigo de una mujer si no la encuentra atractiva…

    –          No, tú también puedes querer acostarte con ellos

    –          ¿Y qué pasa cuando no quieren acostarse contigo?

    –          Eso no importa, porque el sexo siempre está presente, por lo que la amistad se ve condenada. Y ese es el fin de la historia

    –          En tal caso tú y yo nunca seremos amigos

    –          Supongo

    –          Es una lástima, eres la única persona que conozco en Nueva York…

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    Años más tarde, vuelven a encontrarse. Entonces Harry le explica a Sally que si un hombre y una mujer están prometidos con otras personas, entonces sí pueden ser amigos, pero que en ese momento sus parejas sienten celos porque no entienden que su prometido/a necesite la amistad de alguien del sexo opuesto y que eso es una señal de que algo falla en su relación. Así que una vez más, Harry llega a la misma conclusión: la amistad entre hombre y mujer es imposible.

    Sin embargo, años más tarde vuelven a encontrarse. Su vida está cambiando. Ambos han sido abandonados por sus respectivos y tienen el corazón roto. Se dan cuenta de que se llevan bien. De que pueden contar el uno con el otro. Nace una amistad. Entonces esa persona se va convirtiendo en alguien importante. Da igual que no sea de tu sexo. Es a quien llamas cuando estás de bajón o cuando tienes una buena noticia que no te puedes callar. A quien le cuentas tus pensamientos, tus inquietudes… Se genera una bonita complicidad que es inquebrantable…

    Hasta que llega El Momento. Sí, ese momento en el que dices: “Es tan buen amigo que podría ser mi pareja”. Pero entonces las cosas se complican. Ese es el punto de la historia donde la amistad se pone en juego. ¿Arriesgas toda esa complicidad o dejas el mundo como está y sigues contando con tu amigo del alma? ¿Tiene Harry razón y el chico siempre querrá acostarse con ella? Si eso ocurriera, ¿qué posibilidades hay de funcione y la amistad no se rompa?

    Billy Crystal y Meg Ryan en 'Cuando Harry encontró a Sally' (1989)

    Billy Crystal y Meg Ryan en ‘Cuando Harry encontró a Sally’ (1989)

    Tengo dos amigos que fueron pareja durante cuatro años. Su relación no funcionó. Siempre estaban discutiendo y había celos y desconfianza por parte de ambos. En una ocasión, ella le dijo que precisamente la parte afectiva era la que se interponía entre ellos, pero que si fueran sólo amigos, su relación sería perfecta. Al final lo dejaron y estuvieron mucho tiempo sin hablarse.

    Años más tarde, ella tuvo un accidente. Decidió llamarle por teléfono porque necesitaba a la parte de amigo que les había unido en el pasado. Él fue a verla y desde ese momento, se convirtió en su mejor amigo para siempre y nunca jamás volvió a interponerse ni el sexo ni los sentimientos. Así que supongo que hay algunas excepciones.

    Para mí, la excepción más bonita del cine es la siguiente escena de ‘¿Qué les pasa a los hombres?’ (Ken Kwapis, 2009), pero no habla de la amistad. Habla de esa forma de comportarnos que tenemos a veces las mujeres. Ya sabéis, cuando esperas a que Él te llame. O cuando crees que él cambiará por ti. Cuando piensas que tú serás distinta, especial. Y te enganchas a la esperanza de que ese cambio ocurrirá, pero en el fondo sabes que las personas no cambian. Sin embargo, supongo que siempre hay excepciones… ¿O esto sólo ocurre en el cine?

    –          Alguien sabio me dijo que si un hombre quiere estar con una chica pase lo que pase, hará que ocurra

    –          Es verdad

    –          Pero cuando me abalancé sobre ti no me pareció que quisieras que ocurriera

    –          Es cierto, pero hay una explicación. Me acostumbré tanto a mantenerme a una distancia de las mujeres y a tener el poder, que no supe reconocer lo que sentía cuando me enamoré de una de ellas. No lo sabía…

    –          Acabo de salir con tu amigo Bill y puede que sea lo que exactamente lo que necesito. Sin dramas. Llama y hace lo que dice.

    –          También puedo hacerlo

    –          ¡Pero no lo hiciste! Y esa persona sabia me dijo que yo soy la regla. Y que tengo que dejar de pensar que todos los chicos pueden cambiar. Que tengo que dejar de pensar que yo… Soy la excepción

    –          Eres mi excepción

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    Y entonces lo hablas con tus amigas. Algunas te dicen lo que quieres oír porque están tan perdidas como tú. Otras te dicen la verdad por mucho que duela, porque prefieren intentar abrirte los ojos, tal vez porque ellas han pasado por lo mismo y no quieren que sigas perdiendo el tiempo. Esas amistades (y esta vez me refiero a entre mujeres) son las que hay que cuidar, porque no sirve de nada que te apoyen en algo que en el fondo tú sabes que no va a ocurrir nunca o que no es bueno para ti, por mucho que lo desees. A veces es mejor que alguien reduzca la verdad a un: “Simplemente no te quiere”.

    “¿Es demasiado duro decir la verdad que tenemos ante nuestras narices?”. Así empieza precisamente ‘¿Qué les pasa a los hombres?’: “Una mujer nunca se olvida del primer chico que le ha gustado…”. Aunque ese niño te tire al suelo y te diga que hueles a caca de perro. En esta primera escena, cuando la niña le está contando a su madre lo que acaba de pasar, ésta le explica que el niño le ha dicho esas cosas porque en realidad está loco por ella. Y amigas mías, es en ese momento cuando comienza la confusión. Te empiezan a meter ideas confusas en la cabeza sobre los hombres y su manera de comportarse en el amor (en el vídeo, la cara de la niña es un poema que refleja claramente esa confusión que se queda con nosotras de por vida).

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    Hay otra escena de ‘Sexo en Nueva York, la película’ (Michael Patrick King, 2008) en la que Carrie  (Sarah Jessica Parker) le está leyendo un cuento a Lilly, la hija de una de sus mejores amigas. Según termina la lectura, Carrie se da cuenta de que es importante que Lilly sepa que algunas cosas sólo le ocurren a Cenicienta y compañía. ¿Sabéis qué le dice Lilly? ¡Que le cuente el cuento otra vez! ¿La respuesta de Carrie?: “¡Otra que morderá el polvo…!”.

    Para terminar, os dejo un último vídeo. Es de un estudiante que hizo una encuesta a sus compañeros y compañeras de la Universidad, basándose en el debate que os planteaba al principio sobre la posibilidad de una amistad entre hombre y mujer. Está en inglés, pero es muy divertido y se entiende muy bien:

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    ¿Queréis saber qué saco yo de todo esto? Que al final siempre estamos confundidos por una cosa o por otra. Puede que en el fondo nos guste esa sensación o, como decía Ally McBeal: “Necesito estar hecha un lío”. Hombres y mujeres tratamos de meternos en la cabeza del otro… O en su corazón. Intentamos descifrar lo que no entendemos, pero os diré una cosa… Es una pérdida de tiempo, porque nunca sabrás lo que realmente la otra persona piensa o siente. Creo que lo mejor es no complicarte la vida. No intentar comprenderlo.

    Si te pasas el día mirando la última conexión del WhatsApp de la persona que te gusta, malo. Si te estás preguntando por qué no te escribe, también. Recuerdo una escena de ‘VM’ en la que la protagonista, tras una relación tormentosa, empieza a salir con un chico encantador. Entonces Mac (Tina Majorino), su mejor amiga, le pregunta qué tal con él. Veronica (Kristen Bell) responde muy tranquilamente: “Sin montañas rusas”.

    Al final creo que lo que todos necesitamos es alguien que nos dé estabilidad y no dolores de cabeza. Si ahora mismo estás escalando el muro del Facebook de tu ex buscando respuestas que no obtuviste, si estás esperando una llamada que no llega o si estás sufriendo por alguien que sabes que no siente lo mismo que tú, mi consejo es, si me lo permites, que empieces a valorar tu tiempo y lo emplees con alguien que quiera pasarlo contigo… Sea del sexo que sea.

     


  4. Miedo son sólo cinco letras

    marzo 13, 2013 by Ana López Guzmán

    Intento poner orden en mi mente para poder hacer una lista de todas las cosas de las que quiero hablaros. Han sido muchas las conversaciones que últimamente me han hecho ir recopilando ideas, sensaciones y conclusiones que ahora necesito compartir contigo.

    Cuando sales del trabajo un poco bloqueado mentalmente y vas a marchas forzadas arrastrando tus pies hacia la boca de metro más cercana, sólo hay algo que puede aligerar tus pasos: hacerlo en compañía. Entonces fue cuando mi compi me dijo: “¿Tú crees que el amor hay que buscarlo o que te busca él a ti?”.

    Vaya… Creo que mi respuesta sonó bastante más convincente de lo que yo tengo interiorizado sobre el tema, pero eso no significa que no haya dado miles de vueltas al asunto. Le dije que mi experiencia me había demostrado que cuando más tranquilo estás y aprendes a quererte y a valorar el tiempo que pasas contigo mismo, es cuando atraes a alguien que está en la misma frecuencia. Básicamente mi mensaje era: si te quieres, te querrán. Nada que no sepas, y ya sabes por dónde empezar…

    Entonces me dijo que eso era algo muy difícil de hacer. Y ese mismo día, al llegar a casa, una lectora del blog que se ha transformado ya en una amiga, me contó lo mucho que a ella le había costado llegar al punto donde estaba ahora. Pero lo decía feliz. ¡Sonaba tan sincero! Y es que creo que cuando por fin te quieres de verdad es cuando sientes esa felicidad que te empuja a comerte el mundo entero.

    Ellen Pompeo y Patrick Dempsey en una escena de 'Anatomía de Grey' (ABC/SCOTT GARFIELD)

    Ellen Pompeo y Patrick Dempsey en una escena de ‘Anatomía de Grey’ (ABC/SCOTT GARFIELD)

    Ayer vi cuatro episodios seguidos de ‘Anatomía de Grey’ (los martes en @divinity_es). Como veis, iba con retraso, pero me encantan esas noches en las que vas encadenando un episodio con otro sin importarte la hora que es. Veía a Meredith (Ellen Pompeo) y a Dereck (Patrick Dempsey) y pensaba en lo bien que estaban ahora, pero lo mucho que les había costado llegar a ese punto, prácticamente por culpa de Meredith que tenía un miedo enorme a enamorarse (entre otras cosas).

    Hoy leí en Internet que el miedo son sólo cinco letras. Nada más. Entonces, ¿por qué te hace dar vueltas en la cama? ¿Por qué te tiene durante días el corazón encogido? ¿Por qué te cierra el estómago o todo lo contrario? ¿Por qué sientes un alivio tan inmenso cuando desaparece? Y lo peor… ¿Por qué a veces lo necesitamos?

    Creo que el miedo nos mantiene en alerta. Es el que te dice: “Oye, no te relajes… Mira a ver si estás seguro de que quieres hacer eso… ¿Estás convencido de que esa persona no te importa?”. Ese es el miedo con el que hay trabajar. Ya sabes, el que te da dos buenas tortas y te devuelve a la realidad. No tengas miedo al miedo. En el fondo te está haciendo un favor.

    Si hay algo que me gusta de ‘Anatomía de Grey’ es la voz en off de Meredith al final de cada episodio. No hay día que no te deje pensando en algo. Pero la serie está cargada de mensajes y consejos. Uno de los que rescaté fue este: “Dudar demasiado es un problema; dudar un poco es sólo un ejercicio de inteligencia”. ¿Alguien en contra? Lo dudo. Dudar es sano. Es necesario.

    Pero, ¿qué ocurre cuando se empeñan en meterte miedo? Si alguien no para de advertirte sobre lo malo que sería que te engancharas a él/ella, entonces párate a pensar que igual tiene razón. A menudo ignoramos las señales (conscientemente aunque no lo creas, ojo). Pero es que cuando te las ponen delante cada día, sería un suicidio no hacer caso.

    Te paras a pensar y dices: con lo fácil que puede ser todo. Con lo bonito que es estar cenando, viendo una peli, yéndote a dormir y sentir que alguien respira a tu lado y que ese alguien está tranquilo porque tú estás ahí… ¿Quién iba a querer estropear todo eso? ¿El miedo? ¿Miedo a qué? ¿A vivir sin montañas rusas? ¿Quién quiere adrenalina cuando se puede vivir tranquilo y feliz? Supongo que es más complicado de lo que parece. A Meredith le costó aprender esa lección y ahora si su cuerpo dice corre, no huye, corre en el sentido adecuado, allá donde se siente más segura.

    En otra escena de la serie, Arizona le cuenta a Torres que ha tenido un incidente con su pierna ortopédica (la serie es muy dramática, lo sé, pero merece la pena verla, os lo aseguro). La primera reacción de Torres es asustarse, pero Arizona por primera vez parece tranquila:

    -         Me caí.

    -         ¡¿Y qué pasó?!

    -         Me levanté.

    De eso se trata. De seguir levantándote. De plantarte cuando no estás donde quieres estar y seguir adelante. Hace poco alguien también me escribió para decirme que si siempre hablaba de levantarme era porque muchas veces me había caído. Pues sí, pero no tiene sentido que te anime a quedarte ahí, regodeándote en tu sufrimiento. Eso sólo serviría para perder el tiempo, que es algo muy valioso: “Disfruta de la vida porque nunca sabes cuándo te van a dar la mala noticia”, terminaba otro episodio.

    Creo que todo es mucho más sencillo. Si estás bien, no te salgas de la línea. No hagas cosas raras. Sí, he dicho “cosas raras”. Cada uno que lo interprete como quiera. Valora lo que es importante para el otro, porque así podrás disfrutarlo en compañía. Y si estás en casa, no pienses cosas como: “Qué rollo, qué hago, estoy solo”. ¡Con la de cosas que hay por hacer! Yo misma haría los días más largos si pudiera… Pero para eso tienes que quitarte ese miedo de encima. Sentirte libre. Y cuando te quieras, te querrán tanto como tú, o casi.

    PD. Este post se lo dedico a mi Tía Mari, fan del blog y a los casi 360 que me seguís ya en Facebook y en Twitter (@echalefantasia). ¡¡Gracias!!


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