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diciembre, 2011

  1. No renuncies a la magia

    diciembre 31, 2011 by Ana López Guzmán

    Imagen de previsualización de YouTubeCuando era pequeña tenía un diario y cada 31 de diciembre me sentaba a escribir para hacer un resumen de cómo había ido el año. Me ayudaba a valorar las cosas buenas que me habían ocurrido y a reflexionar sobre las no tan buenas. Los tiempos han cambiado, pero yo sigo siendo la misma, y como hace mucho que apilé todos aquellos diarios, voy a hacer balance desde el blog. Pero, como siempre, desde una óptica cinematográfica.

    Para ello, voy a hablar de una de mis películas favoritas: ‘Cuando Harry encontró a Sally’ (Rob Reiner). Me encanta la pareja que forman los personajes interpretados por Billy Crystal y Meg Ryan. Son completamente diferentes y terminan convirtiéndose en los mejores amigos. Esta peli abre el eterno debate: ¿pueden los hombres y las mujeres ser amigos?

    A Harry le sobran los motivos para justificar por qué esa amistad no es posible. Y Sally se niega a aceptar que él pueda tener razón… Y así, va pasando el tiempo. Ellos van creando una relación de confianza. No hacen nada el uno sin el otro. Uno de los momentos que más me gustan de esta peli es cuando, al final, Harry va a buscar a Sally a una fiesta de Nochevieja a la que ella ha ido con pocas ganas. Entonces él dice: “He venido aquí esta noche porque me he dado cuenta de que quiero pasar el resto de mi vida con alguien (Sally). Y quiero que el resto de mi vida empiece ya”.

    Recordé anoche esta película y, en concreto, esta escena. Supongo que era inevitable.

    Este año ha sido muy duro y todo lo que he conseguido ha sido a base de mucho esfuerzo. Tengo ganas de que un año las cosas vengan sin que tenga que luchar por ellas. Las valoraría igual, ¡de verdad! Supongo que hay cosas que sólo ocurren en la ficción. Ayer hubo una personita que me hizo pensar en mis ideales. Me habló de la caducidad de ciertas cosas. Yo sigo en mis trece. ¿Por qué renunciar a la magia? Es lo que nos hace eternos. Es lo que nos hace sonreír.

    Supongo que al fin y al cabo este año no ha sido tan malo. Como diría Lina: “Quédate con lo aprendido y conviértelo en experiencia y lo demás, contémplalo, riéte mucho, y déjalo pasar”.

    ¡¡Feliz 2012 a tod@s!!


  2. Ver la vida desde lejos

    diciembre 25, 2011 by Ana López Guzmán

    Cuando me he sentado delante del ordenador no tenía muy claro sobre qué escribir. ¡He visto tantas películas últimamente! Sin embargo ninguna me motivaba lo suficiente como para sentarme a hablar de ella. Supongo que es una época un poco complicada y me cuesta hablar de cualquier cosa. Sin embargo hoy he visto una peli romanticona que, aunque nunca me ha gustado, me ha hecho pensar en algo.

    Se trata de ‘The Holiday’ (Nancy Meyers). Dos mujeres con vidas completamente diferentes deciden darse unas vacaciones e intercambiarse sus casas porque necesitan un cambio. La escena que me ha llevado a crear este post es una en la que Kate Winslet le cuenta a Jack Black que tiene el corazón roto (y, por cierto, este actor no me pega nada en este papel; la que salió ganando en el reparto de los personajes fue, sin duda, Cameron Diaz, pareja de Jude Law en la cinta). Consigue describir perfectamente lo mal que se pasa cuando un buen día uno se siente insignificante para la persona a la que ama.

    Entonces he recordado algo que mi amiga Elo me dijo cuando teníamos unos 15 años: “Ana, quiero dejar a alguien y que me dejen, ¡quiero poder amar!”. Supongo que por aquel entonces ella pensaba que nadie la querría nunca y ahora lleva años saliendo con un chico que la trata como a la reina que es y que no tiene reparos en decir al  mundo lo que siente por ella. Pero lo que me marcó de la frase de mi amiga fue que quisiera ser dejada. Recuerdo que pensé: “Pues yo no quiero”.

    Y al final pasan los años y ves tantas historias nacer… Tantas otras que se rompieron por desgaste, por rutina, por ser dañinas… A veces simplemente se trata de una cuestión de incompatibilidad. Personas que tienen formas distintas de sentir, de ver la vida. En otras ocasiones se cometen errores o hay más discusiones que alegrías y la balanza se descompensa de forma inútil e innecesaria.

    Algo que parece estar muy de moda últimamente (o al menos ya son tres las parejas de mi entorno que se encuentran en esta situación) son los “descansos” (de hecho, ¿lo pondrían de moda Ross y Rachel en la serie ‘Friends’?). Yo soy de la opinión de que los descansos no sirven para nada. Pienso que son una excusa para prolongar algo que ya se sabe que no tiene sentido, pero que es tan duro de afrontar que decides retrasarlo para ver si el tiempo o la distancia logran arreglar las cosas.

    Es como en otra película, ‘Olvídate de mí’ (Michael Gondry). No importa todo lo que hagan sus protagonistas para quitarse al otro de su memoria para siempre (de nuevo Kate Winstlet y como pareja, Jim Carrey) porque a pesar de todo el odio, el resentimiento e incluso la venganza, hay algo mucho más fuerte que hace que vuelvan a estar juntos, aunque por un momento llegaran a olvidar lo infelices que fueron. Supongo que las parejas que rompen continuamente y terminan volviendo en el fondo no quieren olvidar.

    Sin embargo, sí que hay veces que es necesario un tiempo para recomponerse. Para saber en qué punto te encuentras. Quién eres y quién has sido. Sólo así podrás ir construyendo lo que serás. Pararse a respirar y colocar cada pieza en su sitio, como si de un puzzle se tratase. Y creo que sólo de esa perfecta armonía es desde donde se puede crear una relación sana… Pero no me refiero a una relación con otro, sino a una contigo mismo.

    Feliz Navidad a tod@s.

    Os dejo un vídeo de Luis Ramiro que habla de una de esas relaciones que sólo se entienden cuando estás dentro y que, vista desde fuera, nadie la comprendería. Se llama ‘Diecisiete’:

    Imagen de previsualización de YouTube


  3. La física de la búsqueda

    diciembre 10, 2011 by Ana López Guzmán

    Imagen de previsualización de YouTubeA veces son necesarios ciertos puntos de inflexión. Pararse en un punto del camino y pensar: ¿Es esto lo que quiero? Entonces te armas de fuerza (más te vale hacerlo). Te sientas a oscuras. Cierras los ojos para aumentar un poco más tu concentración. Respiras profundamente… Ahí comienza un viaje hacia tu interior. Puede que ese sea el más largo y duro de tus recorridos.

    Escena del viaje de Liz a RomaHace unos días llegué a casa y mi padre me propuso ver‘Come, reza, ama’ (Ryan Murphy ). La habré visto un millón de veces (aunque omitiría muchas escenas de la parte del viaje de Julia Roberts a Italia porque se me hace muy pesada). Desde que vi el trailer la primera vez me sentí muy identificada con esta película.

    Llegó un momento en el que decidí dejar a un lado todas las cosas que me daban seguridad y empezar un camino en solitario. Fue muy duro (y lo sigue siendo muchas veces), pero era lo que tenía que hacer y no me arrepiento. Fui deambulando de un trabajo a otro hasta llegar a ‘Cuore’.

    En el camino, conocí a Elías, un niño maravilloso (que cumple años mañana) con el que viví grandes e inolvidables momentos. Después, gracias a mi amiga Isabel, descubrí a Miguel Expósito, uno de los mejores jefes que he tenido. Los dos consiguieron que me sintiera cómoda en un terreno que me resultaba muy desconocido (y aquí añado a Alvarito y a  David, siempre con su buen rollo).

    Luego llegó mi viaje a Eastbourne. Mis primos Virginia y Ricardo (y Paul, el novio de Virginia) me acogieron con los brazos abiertos. Recuerdo que una noche hablé a Virginia de ‘Come, reza, ama’. Y la conté que en ese viaje que yo había comenzado estaba volviendo a disfrutar de la comida después de haber pasado meses con el estómago cerrado. Su cariño me dio muchas fuerzas y volví cargada de energía positiva.

    Por aquel entonces ya llevaba unos meses yendo al gimnasio. Gracias a Jose, mi profesor, trabajé la parte espiritual (no me hizo falta viajar a la India). Hice un curso de Reiki que, unido al yoga y al Pilates, me ayudaron a encontrar la paz perdida y a volver a colocar cada cosa en su sitio.

    Tuve que dejarlo a finales de julio porque el nuevo horario de ‘Cuore’, pese a ser mucho mejor, me tenía descolocada y estaba tan cansada que no tenía fuerzas físicas para hacer nada. Entonces conocí a Berta, Silvia, Elena, Román, Julia, Rute, María Alba, Gema… Que cuidan de mí cada día y me dan cariño, cada uno a su manera. Eso me hace sentir muy respaldada.

    El viaje de Julia Roberts culminaba en Bali, un lugar al que siempre he querido ir. Allí es donde ella descubre el amor, pese a no estar preparada para ello. Es tanto lo que ha aprendido en ese tiempo que teme que al enamorarse se vaya al traste ese equilibrio por el que tanto ha luchado.

    Si no hubiera perdido todo lo que tenía hace unos meses (y aquí debo decir que no fue culpa mía), hubiera hecho un viaje que estaba programado desde hace mucho tiempo. No te voy a decir dónde, porque lo dejo entre mis asuntos pendientes y espero poder hablar de él y de todo lo que he descubierto en próximos posts.

    Una vez leí en una revista que cuando viajas, nunca vuelves siendo la misma persona. Estoy completamente de acuerdo. Cuando sales de tu rutina habitual y contemplas las cosas desde la distancia lo ves todo mucho más claro. Yo doy gracias a todas esas escapaditas que han hecho que hoy sea quien soy y que me han dado el valor y la fuerza para reescribir mi historia cuando se estaba torciendo.

    Julia Roberts en su papel de Liz dice que al final ella ha llegado a una conclusión. Lo llama ‘La física de la búsqueda’:

    “Si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te protege y te consuela, lo cual puede ser cualquier cosa, como tu casa o viejos rencores, y embarcarte en un viaje en búsqueda de la verdad, ya sea interior o exterior… Y si estás dispuesto a que todo lo que te pase en ese viaje te ilumine… Si aprendes algo de todo el que te encuentres en el camino, y si estás preparado sobre todo para afrontar y perdonar algunas de las realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada…” (‘Come, reza, ama’).

     

    Feliz fin de semana :)


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