Pongamos de moda la conciliación

No es ningún secreto mi absoluta devoción por Alexander McQueen. Adoro la particular visión que tenía el británico de ver la moda, el modo en el que convertía cada prenda en una obra de arte en el sentido más estricto del término. Y creo sinceramente que Sarah Burton es una digna sucesora de la obra del maestro y además, me ha conquistado con la decisión de no desfilar en la París Fashion Week.

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