Pongamos de moda la conciliación

No es ningún secreto mi absoluta devoción por Alexander McQueen. Adoro la particular visión que tenía el británico de ver la moda, el modo en el que convertía cada prenda en una obra de arte en el sentido más estricto del término. Y creo sinceramente que Sarah Burton es una digna sucesora de la obra del maestro y además, me ha conquistado con la decisión de no desfilar en la París Fashion Week.

Entendedme, como aficionada al mundo de la moda, me encantaría disfrutar de un nuevo desfile (si fuese in situ, mejor que mejor) pero como mujer alabo su decisión de hacer un break para dedicarle a la maternidad el tiempo que necesita. La firma ha anunciado que sustituirá su desfile por un pase privado y que regresará a la pasarela parisina la próxima temporada.

Me parece una decisión valiente y que debería marcar el rumbo a seguir sobre la famosa conciliación entre la vida familiar y la profesional. Estoy harta de ver cómo se alaba que una actriz haya vuelto al trabajo solo unas semanas después de dar a luz o como se ha quedado de estupenda en solo dos meses, en vez de apoyar actitudes como la de Sarah, una gran profesional que en mitad de su ascenso profesional no ha tenido miedo de hacer un parón para ser madre y que, probablemente, en unos meses, regresará a su puesto como directora creativa de Alexander McQueen con más fuerzas e ideas renovadas y sin haber perdido un ápice de profesionalidad.

Y no creo que esto sea solo cosa de mujeres. Me hierve la sangre al ver como Messi o Piqué abandonan el hospital pocas horas después del nacimiento de sus hijos para jugar un partido de fútbol. Con el poder mediático que tienen los futbolistas por ejemplo, creo que sería muy importante que alguno de ellos pidiera hacer uso de su baja de paternidad para no acudir a un encuentro. Y que contribuiría a que este tipo de decisión se vieran con normalidad, no como una rareza.

Vivimos tiempos difíciles y estoy rodeada de mujeres que quieren ser madres pero temen perder su empleo, chicas que se han quedado en la calle tras anunciar su embarazo e incluso amigas que no teniendo en mente ser madres han sido rechazadas en puestos de trabajo por estar casadas y rondar la treintena.

Termino este post como lo empecé, con un deseo, que pongamos de moda la conciliación.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current ye@r *