El valor del lujo

HermèsSiempre he sentido fascinación por los bolsos. Alguien me dijo una vez que este objeto es tan importante para las mujeres porque es un símbolo de emancipación. Antes de ella no eran necesarios pues no hacía falta ningún sitio donde guardar la cartera, las llaves de casa y del coche, el móvil y veintemil trastos más. Con un bolsillito en el interior del vestido para el pañuelo y poco más era más que suficiente.

Sea por esta razón o no, lo cierto es que los bolsos son la debilidad de muchas mujeres entre las que me incluyo. Durante un tiempo, cuando era más joven, preferí la cantidad a la calidad y llegué a tener en mi poder más de 50 bolsos entre los que se encontraban (y aun conservo) locuras como una oveja de peluche o uno en forma de oso de Tous.

Pero de un tiempo a esta parte he aprendido a apreciar la calidad de los materiales y sobre todo de la realización y cambiaría sin dudarlo toda mi colección (a excepción del Amazona claro) por un 2.55, un Lady Dior, un Muse o un Kelly.

Hermés
Hace unos días tuve la oportunidad de conocer a una de esas maravillosas manos que se encargan de dar forma a los sueños. Fue durante la muestra que organizó Hermès en la Fundación Carlos Amberes de Madrid. Durante una semana estos artesanos dejaron sus talleres de Francia para realizar su trabajo de cara al público.

Los visitantes pudimos comprobar cómo se realiza una silla de montar, como se pintan unas copas, como se engarza un diamante o cuál es el laborioso trabajo que hay detrás de uno de los emblemáticos pañuelos de la maison.

Kelly Hermès

Pero lo que más atrajo mi atención fue tener la oportunidad de ver de primera mano cómo se fabrica un Kelly, el icónico bolso de Hermès. El precio ronda los 5.000 € y teniendo en cuenta los datos resulta hasta barato. Un artesano necesita una formación de 11 meses para aprender a confeccionarlo, cada bolso lleva una media de 20 horas de trabajo y todas las piezas que lo compone (a excepción de los herrajes, claro) son de cuero, tanto las interiores como las exteriores que son de una piel de la máxima calidad.

El Kelly nació en 1892 como bolsón para llevar instrumental hípico. En 1932 se sacó una versión más pequeña con la intención de que se convirtiera en un bolso de mano femenino. Pero no fue hasta 1950 cuando fue bautizado con el nombre de Kelly. Una portada de la revista Life en la que Grace Kelly utilizaba el famoso bolso para disimular su embarazo fue una publicidad tan importante para la casa que decidieron ponerle su nombre en agradecimiento.

Hoy sigue siendo uno de los bolsos más vendidos de la firma, junto con el Birkin, y ha sufrido pocas modificaciones, quizá la badolera sea la más llamativa.

Y para vosotras ¿Cuál es el bolso de vuestros sueños?

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current ye@r *