Rihanna, las juergas y los nuevos usos para guardaespaldas

La profesión de guardaespaldas es por definición peligrosa, no en vano se trata de poner en juego la integridad física propia por proteger la de otra persona. Su presencia también es una forma habitual de que los artistas exhiban su status de estrella y no se vean importunados en sus quehaceres diarios por fans amantísimos y desconsiderados. En ocasiones se llega a establecer entre protector y protegido una relación más íntima, fruto de tantas horas juntos en situaciones más o menos tensas. Todo esto se vio reflejado a la “hollywoodiense” en esa obra maestra del tedio cinematográfico llamada “The bodyguard” en la que Whitney Houston era la estrellona y Kevin Costner, luciendo un peinado entrañable para disimular la alopecia, el escudo.

La imagen de Rihanna haciéndose rayas con el canto de la mano en la coronilla de un guardaespaldas mientras está subida en sus hombros muestra una faceta hasta ahora desconocida de estos aguerridos empleados: la de espejo humano. De no ser por el sueldo del fornido muchacho estaríamos hablando de un “pagafantas” nivel dios.

Rihanna tiene la cabeza amueblada de Ikea. Lo sabe y ya ha advertido que quien espere otro tipo de comportamiento de ella se equivoca. Es una de las artistas más exitosas del planeta, lo vende todo, lo llena todo, lo gana todo. Se pasea por las listas de éxitos con unas piernas kilométricas y tiene 24 años. Si arrecian las críticas a su vida privada no tiene más que sacar el “Umbrella”.

Fotos en bikini, de juerga, despeinada, achispada, borracha perdida… le da bastante lo mismo, por no decir que tiene un punto exhibicionista bastante desarrollado. Cuando no está de gira está de fiesta, a poder ser con una playa cerca. Se enciende uno con otro, bebe sin sed y no se salta ni una ronda. Su padre está preocupado, teme que su hija acabe como Whitney Houston. De momento tiene que superar el “dead line” de los 27 años, que es una edad muy mala para un cantante conflictivo.

 

Rihanna, agobiada por la críticas.

Podremos ver a Rihanna en España cerrando los conciertos del 5 de junio de Rock in Rio. Mientras tanto da guerra con “Battleship”, su primera película, y con sus hits en pistas de baile, emisoras de radio y canales de televisión.